Com podem fer filosofia a l'escola?
Resumen del recurso

El Grupo IREF nos habla de las experiencias que tienen que ver con las clases de filosofía en las escuelas. 


Descripción del recurso

Partimos de dos supuestos. Uno, que los niños y niñas y jóvenes han de aprender a razonar. Dos, que el lugar idóneo es la escuela (no solo, claro está). Seguramente, los dos supuestos pueden ser matizados, pero no pueden ser negados de entrada. Así pues, la cuestión que se plantea es: ¿cómo hacerlo? Permitid que aportemos algunas sugerencias:

  1. De entrada, de una manera activa, apelando a su experiencia personal. En lugar de usar el sustantivo filosofía usaremos el verbo filosofar, entendiendo con ello que ponemos a los niños y niñas en acción, no en estado de contemplación pasivo o de buscar tres pies al gato, como a veces puede parecer que hacen algunos filósofos.
  2. Ayudando a los estudiantes a dar el salto del pensamiento espontáneo al pensamiento reflexivo. El primero a menudo comporta la aceptación pasiva de los hechos, juicios rápidos y afirmaciones no justificadas. El pensamiento reflexivo, en cambio, implica autonomía, sentido crítico, razonabilidad, y eso solo se consigue con el cultivo de ciertas habilidades:
  • Objetividad en el análisis de los hechos (sentido crítico).
  • Toma de conciencia de las propias opiniones y coraje para anunciarlas (autonomía).
  • Equilibrio entre lo racional y lo sensible; entre la lógica, la imaginación y el sentimiento (razonabilidad).
  1. Procurando que funcione una comunidad dialógica, es decir, que piensen en grupo, en colectividad, que compartan ideas y opiniones, que puedan defender los propios puntos de vista ante los demás. Esta exteriorización del pensamiento es especialmente potente porque:
  • Propicia la capacidad de comunicación, de confrontación pacífica, de darse cuenta de que podemos convivir sin tener las mismas opiniones y que el mundo es plural.
  • Potencia el paso de un pensamiento colectivo al pensamiento individual, y a la inversa. Se trata de una forma natural de pensar con contradicciones, con rodeos, con autocorrección.
  1. Apuntar a una educación holística que tiene en cuenta la cabeza (lógica, epistemología, etc.), pero también el corazón, y por tanto las emociones, los sentimientos, los deseos. Porque casi todas nuestras acciones están hechas de estas dos materias: razón y pasión. Hay mucha teoría en ciertas respuestas emocionales y mucha emoción o sentimiento en ciertas decisiones racionales.

¿Filosofamos?

Grupo IREF