Capítulo De la acción a la transformación para una educación de calidad para todos
RESUMEN CAPíTULO

La exclusión social y educativa son fenómenos crecientes. La relacionada con lo social va más allá de la pobreza, pues implica la ausencia de participación en la sociedad y con la falta de acceso a bienes básicos y redes de bienestar social, lo cual conduce a un número cada vez mayor de personas a quedar fuera de la sociedad y a vivir por debajo de los niveles de dignidad e igualdad a los que todos tenemos derecho (Tedesco, 2004).
La educación es un bien común y un derecho humano fundamental del que nadie puede ser ni estar excluido, porque gracias a ella es posible el desarrollo de las personas y de las sociedades. Nuestro mundo en rápida mutación se enfrenta constantemente a desafíos (muchos de ellos viejos conocidos, pero que van retroalimentándose con nuevas formas), desde innovaciones tecnológicas hasta el cambio climático, pasando por los conflictos, el desplazamiento forzado de personas, la intolerancia y el odio, que agravan aún más las desigualdades. Los cambios que se están produciendo en el planeta tienen consecuencias para la educación y denotan la aparición de un nuevo contexto para el aprendizaje. No todos esos cambios exigen una respuesta desde las políticas educativas, pero en todo caso están creando condiciones para un nuevo modelo en la formación pedagógica del profesorado. Este nuevo contexto de transformación social exige que reconsideremos la finalidad de la educación y la organización del aprendizaje para que sea para todos.
Cada ser humano posee características que comparte con el resto de la especie humana; sin embargo, cada persona dispone de una serie de características, capacidades y disposiciones especiales, que son las que la hacen única y la diferencian del resto de la especie. Cuando utilizamos vocablos como «el diferente», «el diverso» con marcado carácter peyorativo, que perduran en el actual sistema educativo, estamos conceptualizando al ser humano sin tener en cuenta su propia idiosincrasia de ser individual.
La necesidad de la construcción de una nueva cultura, de una nueva educación y, por consiguiente, de una sociedad que acepte, conozca, comprenda, respete y valore a cada ser humano, cómo es y no como nos gustaría que fuera, es el gran reto que en conjunción con los objetivos de desarrollo sostenible tenemos que afrontar desde la educación.
¿Podría ser la cultura dominante, en nuestro contexto la cultura educativa, la que está conformada por normativas y valores que identifican la diferencia como algo disfuncional, y no como algo consustancial al propio sujeto? ¿Será esta concepción del ser humano limitante ante su propia diversidad una barrera para una educación para todos y todas? Estas, entre otras preguntas, suponen el desafío al cual se pretende clarificar a lo largo de este capítulo.



FORMATOS DISPONIBLES
5,99 €
COLECCIONES: Análisis y Estudios / Ediciones universitarias

Resumen del libro
Los nuevos escenarios por los que estamos transitando a nivel planetario demandan un papel más activo de la educación. Esto requiere robustecer la profesión docente «entre lo que es y lo que debería ser, entre lo que hemos hecho y lo que se podría hacer». Necesitamos saberes que revitalicen la educación como un proyecto integrador, poner en valor lo que otros han pensado y hecho para proyectarnos al futuro de otro modo y reinventar nuevas respuestas y acciones.

Libro disponible por capitulos
INDICE
Parte I: Tradición pedagógica y profesión docente: el oficio de lo humano
Parte II: Diversidad, equidad y transformación reflexiva, algunas claves para la formación del profe