Hay ganas de cambio

Nuestro trabajo, el de maestros y maestras, es una tarea esencial. Estamos rodeados de personitas que tenemos que acompañar en su camino hacia ciudadanos y ciudadanas del futuro. Un cometido trascendental, guiar el aprendizaje de hijos e hijas, jóvenes, adolescentes, que les conducirá hacia una meta, un horizonte, que llamamos Siglo XXI, en el que ya estamos absolutamente inmersos.

Por este motivo, creo indispensable para nuestra profesión estar en constante cuestionamiento de nuestra labor diaria en el aula, en continua reflexión sobre el funcionamiento del centro, en permanente cavilación como comunidad educativa de la que formamos parte.

Como maestros y maestras, tenemos en nuestras manos el futuro de las personas del mañana, los futuros profesionales de la educación, la medicina, la política, el comercio, la agricultura… y los futuros padres y madres. Un futuro que se prevé que será cambiante, inseguro, dinámico… Todo lo contrario de lo que se dice hoy en día de la escuela, que es estática y tradicional.

Debemos sentir la necesidad de iniciar un camino hacia cambios, nuevos aprendizajes, nuevas reformulaciones… Donde la reflexión de lo que hacemos dentro de las aulas sea una parte importante de nuestro oficio.

Tengo una brizna de esperanza, tengo ilusión, porque algo se está moviendo y con ganas. Hay movimiento de renovación. Surge con fuerza en las redes sociales y aquí, en Menorca, se empieza a respirar algo en el ambiente.

Hay ganas de cambio. Se ha iniciado un proceso en el que se quiere poner al maestro como foco de la formación, en el que se otorga toda la importancia a los centros como motor de cambio, de renovación de nuestra educación. Y tu, ¿qué opinas?

Xisca Allès. Maestra de educación primaria. Asesora del CEP de Menorca