Resumen
Quienes enseñamos inglés sabemos lo difícil que resulta trabajar la comprensión oral, el famoso y temido listening. Los audios de las editoriales suelen quedarse cortos, ya que el alumnado necesita mucha más práctica y ese material no alcanza. Además, pocas veces se ajustan al nivel real del grupo, lo que a menudo se traduce en frustración… o en aburrimiento.