Hacer elogio de la educación lenta tiene sentido hoy y aquí en tanto que representa el elogio de un modelo educativo como la pieza clave en el proceso de humanización de la sociedad. El tiempo no puede colonizar nuestras vidas y las de la escuela, sino que hay que devolverlo a los niños y niñas y al profesorado para que pueda ser un tiempo vivido plenamente y, por tanto, plenamente educativo. /Más/, /antes/ y /más rápido/ no son sinónimos de /mejor/, y educar para la lentitud significa ajustar la velocidad al momento y a la persona.
Índice
La naturaleza de la educación El tiempo en los tiempos
de la modernidad líquida Los movimientos de la lentitud
La educación y la escuela Elogio de la educación lenta
Los principios para la educación lenta: 1. La educación
es una actividad lenta. 2. Las actividades educativas han
de definir su tiempo y no al revés. 3. En educación,
menos es más. 4. La educación es un proceso cualitativo.
5. El tiempo educativo es global e interrelacionado. 6.
La construcción de un proceso educativo deber ser
sostenible. 7. Cada niño y cada persona necesita su
tiempo para el aprendizaje. 8. Cada aprendizaje debe
realizarse en su momento. 9. Para conseguir aprovechar
mejor el tiempo hay que priorizar y definir las
finalidades de la educación. 10. La educación necesita
tiempo sin tiempo. 11. Hay que devolver el tiempo a la
infancia. 12. Tenemos que repensar el tiempo de las
relaciones entre adultos y niños. 13. El tiempo de los
educadores debe redefinirse. 14. La escuela debe educar
el tiempo. 15. La educación lenta forma parte de la
renovación pedagógica. Decálogo para una educación
lenta. 50 propuestas para desacelerar el tiempo Epílogo
Referencias bibliográficas.